Día XX: Por que no se en que día vivo. Ayer cruzamos el estrecho de Mesina, de norte a sur, con una corriente que nos llevaba a casi a 7 nudos. La verdad es que no es tan estrecho, y que el verdadero peligro es el tráfico de orilla a orilla, comparable a cruzar la AP7 un domingo a las seis de la tarde.

Solo tuvimos un pequeño incidente con un barco de pasajeros que venía a nuestro rumbo y que tuvimos que maniobrar bruscamente para que no nos engullera cual remolino traicionero. Por supuesto su sirena sonó varias veces y al cruzar su estela, como la ola era considerable, pegamos un pantocazo que nos lleno de agua el salón y la habitación de proa, menos mal que no llegó a la biblioteca ni al salón de baile.

A Parte del incidente, solo vimos un remolino que pudimos esquivar con gran destreza. Una vez pasado el estrecho teníamos un puerto reservado para poder desestresarnos, pero una llamada del puerto cambió nuestros planes. Había un problema en la bocana y nos desviaron a un puerto infecto en Regio Calabria. Un único pantalán en un puerto comercial con un tráfico de mercantes y ferrys continuo, frente al cual pasaba una carretera en la que circulaban una procesión de camiones que iban a cargar o descargar al puerto, por encima pasaba la vía del tren y por arriba de todo una autopista. Imaginaros el continuo ruido y el bonito paisaje del que disfrutábamos.. Además había una horda de mosquitos antropófagos con sed de sangre. Para acabar de rematarlo, la ciudad estaba a dos km a pié. ¡¡¡¡Pa habernos matao !!!!!
Mañana saldremos de este infierno hacia Taormina.

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