Día 14: Pasamos la noche tranquila y con todo el follón de la noche anterior no nos dimos cuenta que la boya es privada. Soltamos el cabo y salimos cagando virutas hacia Saint Maxime, que está frente a Saint Tropez y más barato. El pueblo está de fiestas y suenan, durante todo el día, unas explosiones espectaculares, que surgen de unos curiosos personajes vestidos de época armados con trabucos que disparan sin cesar, con la pérfida intención de reventarte los tímpanos.
Como hemos llegado pronto decidimos comer en el barco y nos atizamos una paella de coliflor y bacalado entre pecho y espalda.

Después de una agradable siesta pasamos la tarde en el pueblo entre aperoles y trabucazos.
Ya en el barco notamos un olor nauseabundo que proviene del wc. Nos tememos lo peor. Y acertamos, es…..LO PEOR !!!!! el depósito de aguas negras a rebosado y sus pestilentes aguas están en la sentina. El capitán se viste como si fuera a entrar en Chernobil y entre maldiciones e insultos acaba resolviendo el problema. Hora de dormir, mañana será otro día.
Día 15: Seguimos en Sant Maxime y como hace demasiado viento aplazamos la travesía a Córcega, a ver si mejora el parte. Pasamos el día tranquilo, alguna visita al pueblo y comida y siesta en el barco. Tanta tranquilidad era inusual y para no perder la costumbre…. Zasca!!!! en toda la boca !!! Un escape de agua debajo del fregadero. Maico intenta solucionarlo, lo monta, lo desmonta, lo vuelve a montar y lo estropea definitivamente. Para solucionarlo necesitamos una pieza de pvc, que esperamos encontrar en Córcega. Mientras tanto restricciones de agua.


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