Día 38: Después de pagar la estancia en puerto más cara de la historia del Yamuna (190€ por una noche y con unas instalaciones tercermundistas) partimos con destino a Stromboli, nos espera una travesía de 24 horas. Como no tenemos ninguna prisa decidimos hacerlo por etapas bajando por la bota para cruzar por la distancia más corta. Salimos del golfo de Nápoles con la intención de hacer una tirada larga pues estamos navegando a vela a unos buenos 6 nudos.
Cae la tarde y empieza a oscurecer, decidimos recoger la caña que llevamos arrastrando desde Nápoles y de repente… el carrete empieza a girar con ese ruido característico que estas deseando oír. ¡Hemos pescado! El pobre infeliz es una Melva de la familia del atún que acabará en nuestra humilde mesa.

Mirando el Navily encontramos una cala que su nombre nos inspira para pasar la noche. Cala del Buon Dormire. Después de 14 horas de navegación fondeamos a las 2 de la madrugada en una noche cerrada. no se ve nada pero la impresión es buena. ¿A ver mañana que tal?


Es una cala preciosa y muy tranquila, lástima que la Guarda de Finanza se pasea entre barcos como perro de presa, exigiendo documentación. Con nuestro historial delictivo tememos finalizar nuestro viaje entre rejas. Menos mal que no pasó nada.
Día 39: La siguiente escala son 30 millas hasta Isola del Dino, donde fondeamos, con tan mala fortuna que nos entraba todo el mar por el costado del barco, produciendo un bamboleo infernal. A su favor, teníamos como escenario la cordillera de los Apeninos del sur que rodeaban la cala, con montañas de una altura de 1.900m que llegaban hasta la costa.

Día 40: Hoy nos vamos a Porto Cetraro. Un puerto estupendo, con instalaciones de lujo y un precio muy asequible, solo 40€. Hacemos intendencia en un Lidl y mañana partiremos hacia Stromboli donde nos espera el volcán.

Día 41: Como nos esperan doce horas de travesía madrugamos y salimos a las 7 a.m. Después de once horas alternando vela y motor, llegamos a la isla con unas vistas del volcán que lleva activo 2000 años. Vemos fumarolas saliendo del cráter
¡¡impresionante!! Fondear en Stromboli es como buscar sitio para aparcar en el ensanche en hora punta con un camión. Hay cientos de catamaranes y veleros arracimados en una única zona que es donde por la noche puedes ver la luminosidad del crater. Misión imposible y nos vamos a una zona más tranquila sin vistas. Mañana será otro día.


Deja una respuesta