Día 18: Partimos de Capraia rumbo a Cecina, hay viento y algo de ola pero no parece alarmante, son 6 horas de travesía. Al salir del puerto, como llevábamos la dingui (barca auxiliar) arrastrando, decidimos subirla por la popa y apoyarla en la jupette ( plataforma de baño). A las dos horas de navegación el mar ya se está formado y el viento empieza a soplar de una manera preocupante. Vemos que la dingui va un poco suelta rozando el agua con uno de sus flotadores y además va golpeando la jupette haciendo un agujero importante. Hay que hacer algo. Por Neptuno!! que hemos hecho para merecer esto!!

Con asombrosa destreza, soltamos los cabos que la aguantan por popa y despega en vuelo rasante para aterrizar boca abajo. Mierda !!! La llevamos arrastrando hacia abajo contra las olas que entran de proa y con un viento endemoniado. Hay que darle la vuelta cueste lo que cueste. La aguerrida tripulación se sitúa a sotavento, y con el barco haciendo de pantalla, la van acercando. La maniobra es intentar levantar un costado y que el propio viento le de la vuelta. Después de algún intento fallido y mucha tensión por el zarandeo, lo conseguimos !!! Seguimos rumbo a Cecina.
Con el puerto a la vista, el motor hace cosas raras, la marcha adelante se queda embragada, el motor pierde potencia y se para. Valoramos la opción de entrar a puerto marcha atrás pero nos parece ridícula y humillante, por lo que llamamos a marinería a ver si nos pueden remolcar. Mikele viene a buscarnos a la entrada del puerto con la gomona ( barca auxiliar) y justo cuando le vamos a tirar un cabo, la marcha adelante y motor de repente funcionan. El, muy amable, nos acompaña hasta el amarre. Unas buenas duchas, unos refriguerios, y como nos hemos portado muy bien, nos damos un homenaje cenando en el restaurante del puerto unas pizzas deliciosas.

Día 19: María y Nico nos recogen en el puerto y nos vamos a Villa Fonteintanata en medio del típico paisaje toscano, de verdes colinas y villas rodeadas de cipreses. Todo muy bucólico y campestre. La casa es una pasada y las vistas no tienen nada que envidiar. María , Nico y Giulia ( hermana de Nico) regentan esta villa toscana que se alquila a huéspedes de alto standing. En Instagram podéis investigar más o hacer una reserva para pasar unos días en este maravilloso lugar, además Nico es un gran cocinero. Podeis seguirlos en Villafonteintanata.




Nos enseñan una casita que se han hecho para ellos, aprovechando unas viejas cuadras, y flipamos como cabras. Pasamos el día alli. Por la tarde vamos a buscar la pieza que falta para arreglar el escape del Yamuna, y acabamos jugando a bolos. Gana Sergio que donde pone el ojo pone la bola. Mucha bolera en Caldetas y mucho Gilbert O’Sullivan.
Día 20: Lo pasamos en el barco intentando arreglar el escape de agua, se consigue a medias. Zafarrancho de limpieza, y algún que otro desperfecto que hay que subsanar. Cena de despedida en el barco con María Nioco y Giulia. Mañana nos vamos.



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