Desde que dejamos a la tripufámili estamos haciendo travesías largas aprovechando el viento que nos favorece, pues ya estamos un poco empachados de Italia y deseando llegar a Grecia, a pesar que nos quedan muchas millas por proa. La primera navegada, partimos de Marsala y tras 24 horas casi todas a vela llagamos a Ragusa.
La segunda ha sido más dura, partimos de Ragusa con un parte bastante durillo, pero con vientos portantes. Casi todo de popa de 20-25 nudos. Han sido 36 horas con mucha hola navegando solo con el génova, a la francesa. Llegamos a Marina de Rocella agotados pues no dormimos en toda la noche vigilando las trasluchadas ( cuando la vela cambia bruscamente de lado).
Belel esta enfermando a pasos agigantados y vamos a estar dos días en puerto, de reposo absoluto. Antes las tripulaciones cogían el cólera, el escorbuto y la disentería. Ahora una simple gripe nos destroza. La navegación ya no es lo que era. Con Colón viviamos mejor.
El capi cuan arenque feliz dejandose llevar por las olas en las playas de Rocella, al saber que al día siguiente partiremos hacia Itaca en una travesía Homérica.


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