Día 115: Después de una plácida noche meciéndote en un mar calmo, a las 7:30 a.m. me despierto con el aroma de café recién hecho. Me incorporo en mi camarote y voy a mi vestidor. No se que traje de baño me pondré hoy, al final me decido por el azul. 7:45 a.m. salgo con mi natural elegancia, y me golpeo con la puerta, sigo camino a cubierta y me golpeo con la mesa de cartas, sigo, aunque dolorido y mi pié es atraído por la escalera de salida, propinándome un tercer golpe. Al fín en cubierta. Y luego dicen que la vida de barco es plácida !! Oteo el horizonte y solo veo el mar como un espejo y varios barcos flotando frente a la cala que llegamos ayer desde Aegina.
Maico: Buenos días !!
Belel: Buenos días!!!
Belel ya está en su silla preferida, ya desayunada y fumando el primer cigarrito del día, que es el que mejor sabe. Me preparo un café con 3 galletas y un vaso de agua bien fría. Este es mi frugal desayuno diario para conservar este cuerpo serrano que Dios me ha dado. Post desayuno nos vamos a tierra, pues hemos visto un camino que parece bordear la isla.

Me calzo adecuadamente con unas playeras para caminar, error garrafal. El camino es todo piedras y estas plasticochanclas tienen la suela de papel de fumar. Resultado: me he clavado todas las piedras en mis doloridos pies, no me he dejado ninguna.

Tras la excursión de una hora ha habido el merecido baño en aguas cristalinas. Como estamos faltos de víveres y tabaco nos hemos acercado a «Megalochoni» pequeño pueblo de pescadores, que esperamos no haga honor a su nombre.

Día 116: Hoy estamos en Moni, que es moniiiiiisima !!!!! pequeña isla sin habitantes, en la que habitan pavos reales y supuestamente ciervos. Hemos llegado a las 10 a.m. y fondeamos con 3 barcos más. El lugar es una pasada, pinos bajando hasta el mar y pequeñas zonas de rocas, con un agua azúl transparente de escándalo. Nos vamos a investigar por la isla por lo que parece ser un «Camí de ronda» ( esta vez bien calzado).


Hemos visto pavos reales y pavas no tan reales, del tema ciervos ni uno. Tras la calurosa excursión ya estamos en el barco y que casualidad, es la hora del «Angelus» !!!! ( para los de la ESO, la hora del Angelus, en el Yamuna, es a las 12, hora de un copioso aperitivo). Tras ingerir diversas viandas y sus respectivos zumos de cebada, el día sigue entre baño y baño, comida, siesta, lectura, y actividades varias para ocio y disfrute de la tripulación. Mañana nos vamos a Simi. Así es la vida del nómada.


Deja una respuesta