Día 91 de navegación: Llegamos a uno de los pueblos más importantes de Kefalonia, Argostoli, en busca de víveres y cabo amarillo, para fondear con cabos a tierra, pues en Grecia todo el mundo lo hace así, pero por supuesto se habían agotado las existencias debido a la gran demanda de pardillos, como nosotros. En nuestro afán de no gastar, amarramos en un puerto, frente al pueblo, que está en desuso, sin luz ni agua, y con un montón de barcos abandonados. Así y todo, éramos bastantes barcos, como nosotros, donde conocimos a unos catalanes que llevaban doce años navegando por Grecia. El puerto está muy protegido y en un paseo estabas en el pueblo. El único inconveniente, que no es poco, es que leyendo las opiniones de Navily, alguno comentaba que le había entrado una rata en el barco. Nosotros, como no tenemos gato, tuvimos que dormir con todo el barco cerrado a cal y canto y con un calor considerable. Lo más curioso es que en esa bahía hay tortugas que se pasean cerca de los barcos.
Como delante nuestro teníamos un barco abandonado que era una autentica batea de mejillones, tuvimos toda la tarde un pedazo de tortuga dándose un banquete.

Día 92: salimos de Argostoli a un fondeo a 15 millas de distancia donde pasamos la tarde/noche para planificar las siguientes etapas. Esta mañana hemos empezado nuestra ruta hacia el norte, y ahora mismo estamos fondeados en Strega beach, delante de una pared de roca blanca de unos 100m cortada a cuchillo, con una playa blanca y una agua turquesa que parece una piscina.


Mañana más.


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