16 de Octubre: Son las 8,30 am y nos encontramos en Kilada a las puertas de la marina seca donde el Yamuna y su tripulación se tomarán un descanso de 6 meses para volver el 15 de abril, con fuerzas renovadas y afrontar nuevas singladuras hacia otros lugares del mediterráneo. Son las 9 am y ya estamos situados en el muelle del Travel lift. (grúa que se utiliza para sacar barcos del agua). La potente grúa nos alza, sacándonos del líquido elemento por el que hemos navegado para dejarnos en tierra firme.

El barco con su capitán a bordo, son trasladados a una cuna metálica donde el Yamuna dormirá plácidamente durante los duros días de invierno. Una vez el capitán se ve obligado a abandonar el barco, en un corto recorrido se llega a la zona de varada, donde vamos a compartir espacio con numerosos barcos, la mayoría veleros, que están en dique seco como nosotros.
Vamos a estar unos días en el varadero viviendo en el barco pues hay mucho trabajo que hacer antes de volver a Barcelona. Recoger las velas, doblarlas y guardarlas, desalar todos los cabos, guardar dingui y motor, limpiar depósitos de agua, desconectar baterías, vaciar y limpiar neveras, etc, etc, etc… ya que el barco se va a quedar 6 meses a la intemperie sin nuestros cuidados, para que a nuestra vuelta todo siga en buen estado.
Han sido 5 días agotadores pues ya tenemos una edad y acabábamos la jornada deslomados, desencajados y destruidos. lo que no faltó ningún día, fue la hora del Angelus de las 12 en la que descubrimos un bar de pueblo solo frecuentado por hombres del lugar, la mayoría jubilados, donde por 8 euros te servían dos cervezas, una tapa de ensalada griega con un tomate exquisito y una bandeja con pescado frito del dia para goce y disfrute de nuestro exquisito paladar. Y además se podía fumar en el interior.

Por supuesto, al terminar nuestra dura jornada nos recompensábamos con una buena cerveza en el bar de al lado del varadero. Aquí, en cualquier bar, las cervezas suelen ser de 500 ml. y te las sirven con el vaso helado. ¡que más se puede pedir! Esta es una de las cosas que voy a echar de menos. Hoy estamos en el bus camino de Atenas donde cogeremos un vuelo a Barcelona. Como todo tiene un final, aquí acaba nuestro viaje sin prisas por el Mediterráneo. Por ahora.Ahora toca reflexión, despedida y cierre. Minutos musicales.
Agradecimientos:
Al primer oficial Sergio por su voluntariosa ayuda en las maniobras, por acordarse siempre de apagar la luz de fondeo y aguantar los bufidos del capitán con cristiana resignación.
A la Almiranta Belel por aguantar a dos zánganos, aunque uno intermitente, y las putas manías del capitán durante 6 meses en un espacio tan reducido.
A nuestros habituales colaboradores que han hecho con sus comentarios este blog mucho más ameno. Al Contra Almirante Don Federico Cabrero, que no ha faltado a ningún post con sus extensos y mordaces comentarios, sobre todo de nuestro intermitente primer oficial por su adicción al buen llantar.
Al letrado poeta Nap, versado tanto en leyes como en rimas asonantes, consonantes , verso libre o tetrástrtofo monorrimo que en cada publicacion era el primero en responder en cero coma segundos con sus comentarios y sus odas naúticas. (Poco trabajo debe tener.)
A Fire y a Jose por su constancia y apoyo y al resto de innumerables colaboradores comentaristas que nos han acompañado durante todo el viaje como un miembro más de la tripulación y que nos han animado a seguir escribiendo las próximas aventuras.
Un agradecimiento especial al gremio de hostelería y restauración por esas cervezas bien frías servidas en vaso helado que han saciado nuestros gaznates resecos por el sol y el salitre marino.
Una mención especial a los poco colaboradores peces ,tanto del Jónico como del Egeo que se han zafado de nuestras cañas y señuelos y no han tenido el menor interes en colaborar en nuestra alimentación. La demás fauna marina a sido a su vez excasa. Unas tortugas, dos focas monje y cuatro delfines despistados que pasaron de nosotros olimpicamente.

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